Jimmy Bryant

Life Coaching & New Views on Business

bookmark bookmark

“Una vida con paz interior, armoní­a y sin estrés es la más sencilla forma de existencia posible.” – Norman Vincent Pale

El estrés surge cuando nos percibimos a nosotros mismos como más pequeños de lo que somos realmente y el reto que tenemos delante como mayor de lo que es. Es una forma ancestral de respuesta automática ante una amenaza o situación dificil que eleva nuestra adrenalina, la capacidad de respuesta física,  el enfoque y la capacidad de estar alerta. También cuando dependemos mucho de nuestro intelecto (estar en «la cabeza») y en poca conexión con nuestro lado emocional y físico.

Los eventos que provocan estrés se llaman «estresores» y pueden ir desde un peligro físico inminente a realizar una presentación en público, un atasco de tráfico o una discusión acalorada.

El cuerpo responde a las situaciones  estresantes, ya sean reales o en su mayor parte imaginadas activando el sistema nervioso y el Hipotálamo que da instrucciones para que se produzcan y liberen adrenalina y cortisona en la sangre. Estas hormonas aceleran el ritmo cardíaco y respiratorio, la presión sanguinea y el metabolismo en general. Los vasos sanguíneos se dilatan para llevar más sangre a los músculos, las pupilas se dilatan para mejorar la visión. El hígado libera glucosa para aumentar los niveles de energía y el sudor refrigera el cuerpo. Estos cambios físicos nos ponen en guardia y preparan para actuar eficazmente ante la presión externa. En ocasiones la respuesta puede ser excesiva y el cuerpo no ser capaz de volver a la calma original, sufriendo serias  consecuencias.

Estrés positivo y estrés perjudicial:

La respuesta de lucha o huida es muy ancestral como forma de supervivencia, en casos de emergencia o cuando nos enfrentamos a un reto como un examen, una intervención en público, una reunión importante. Un nivel moderado de estrés nos hace estar alertas y rendir por encima de nuestras posibilidades normales y permite al cuerpo recuperarse.  Cuando el estrés se mantiene por periodos de tiempo prolongados, como cuando hacemos un trabajo no gratificante, durante un proceso de divorcio o cuando nos cambiamos de lugar de residencia y no nos adaptamos bien, nuestro cuerpo puede estar sometido al estrés, drenándonos de energía y haciéndonos sentir agotados o hiper sensibles, deprimiendo nuestro sistema inmunológico y   sin saber muy bien por qué.

Signos de exceso de estrés (uno o varios síntomas):

  • Ansiedad o ataques de pánico.
  • Sensación de presión, estar alterado o con prisa.
  • Irritabilidad y mal genio.
  • Somatización física, dolores de cabeza o punzadas en el pecho.
  • Reacciones alérgicas, eczema o asma.
  • Dificultades para dormir.
  • Beber alcohol o comer en exceso , fumar o utilizar drogas legales o ilegales.
  • Tristeza o depresión.

Everyone experiences stress a little differently. Some people become angry and act out their stress or take it out on others. Some people internalize it and develop eating disorders or substance abuse problems. And some people who have a chronic illness may find that the symptoms of their illness flare up under an overload of stress.

Podemos experimentar estrés de formas diferentes, con enfado y agresividad descargando en otros o internalizandolo y sufriendo desórdenes alimentarios o abuso de sustancias, pudiendo desarrollar enfermedades crónicas, incluso cancer.

Gestionar el estrés:

Crea tus propias circunstancias en la medida de tu capacidad y valor en vez de que estas te gobiernen.

Aprender a relajarse, respirar profundamente y hacer ejercicio moderado y aeróbico.

Definir claramente los problemas y situarlos en la perspectiva adecuada.

Planificar y disfrutar de un ocio sano y constructivo que incluya hacer cosas con las manos y requiera concentración y relax  para regenerar el sistema nervioso.

Aprender  a gestionar eficazmente el tiempo para sacarle más rendimiento con menos esfuerzo, priorizando y distinguiendo lo importante y  lo reakmente  urgente.

Aprender  a confiar más en la vida y en las personas, deles el beneficio de la duda y delega siempre que puedas la tarea, no la responsabilidad.

Mantener los asuntos del trabajo para cuando estás en el trabajo  y los de casa para cuando estás en casa .

Cuidar la excesiva competitividad, la necesidad externa de atención y reconocimiento y la auto exigencia.